Posts Tagged: Comunidad


23
ene 11

La fraternidad de compartir un deseo de futuro

Al poco de terminar el post anterior con la idea de que vivir una trama propia requiere de un modo de vida como base de convivencia, estábamos comentado con Jose que, entre otras cosas por el propio funcionamiento del cerebro humano y del modo de generarse el conocimiento, sin esas bases es inevitable que uno acabe viviendo una trama que no es suya, para terminar hablando de la importancia de tener mitos y símbolos comunitarios. Junto al modo de vida, los mitos, los símbolos y las ceremonias nos sirven para fortalecer las bases sobre las que construir uno de esos futuros que vienen: el nuestro. Construir sin esas bases sería como medir sin teoría, convirtiendo la exactitud en lenguaje de la ciencia.

Ahora, una intensa semana después de aquella conversación, seis intensos meses después de mi primer post de itinerario y con una moneda de cobre que los indianos me entregaron para guardar, no podría estar más de acuerdo con que el modo indiano, interpretativo, de delimitar el campo de valores y crear así las bases, la fraternidad para construir, funciona. Ahora entiendo el alcance de la que desde el principio me ha parecido una de las interpretaciones indianas más sugerentes: la del politeismo. Porque quién soy yo para imponer una verdad a otro, pero sí soy yo, persona, para poder hacer una verdad propia, o sea, comunitaria.


16
ene 11

Modo de vida

«Así que miraba fascinado a esa gente en sus mobes e intentaba concebir cómo era su vida. Miles de años antes, el trabajo de la gente había sido subdividido en empleos rutinarios para organizaciones donde las personas eran piezas intercambiables. Así debía ser; así se organizaba una economía productiva. Pero era fácil detectar una voluntad oculta tras esa situación: no exactamente una voluntad malvada, pero sí una voluntad egoísta. La gente que había conformado ese sistema tenía celos, no del dinero, ni del poder, sino de las tramas. Si sus empleados hubiesen vuelto a casa cada día con historias interesantes que contar, entonces es que algo habría salido mal: habría habido un apagón, una huelga, un asesinato en masa. Los Poderes Fácticos no podían consentir que otros tuviesen tramas propias a menos que fuesen historias falsas inventadas para motivarlos. Las personas que no podían vivir sin una trama habían acabado en los concentos o en trabajos como los de Yul. Los demás tenían que buscar más allá de su trabajo para sentir que formaban parte de una narración, razón por la que se suponía que los seculares estaban tan preocupados por los deportes y la religión. ¿Cómo si no podías sentirte parte de una aventura? De algo con un comienzo, un nudo, un desenlace en el que tuvieras un papel importante. Nosotros los avotos lo teníamos porque formábamos parte del proyecto de aprender cosas nuevas».

Al avanzar en la lectura de Anatema me estoy dando cuenta de que, del mismo modo que las herramientas no son inocentes, el modo de vida tampoco lo es. Si el resultado es vivir una trama propia o no, entonces podríamos decir que tanto las herramientas como el modo de vida son la urdimbre, la infraestructura que puede facilitar vivirla o no. El proyecto de los avotos de Anatema de aprender cosas nuevas requiere de los concentos que le sirven de urdimbre. De forma parecida, acceder al emprendimiento sin barreras de entrada, hoy en día requiere de software libre como infraestructura. Se trata de las bases a partir de las que hacer cosas.

Creo que en esto radica la importancia del modo de vida indiano: en ser la base de convivencia para una trama propia.


10
ene 11

Acostumbrarse a estar conmocionado

«Para mantener con vida la acumulación existente de ideas se requiere… todo esto»

Con estas palabras, Fra Erasmas se refiere al concento donde vive y, de hecho, no se me ocurre mejor metáfora para lo que es, en realidad, el conocimiento. Normas de coherencia interna, calma y reflexión para la deliberación, interacción sostenida en el tiempo, identidad real y una comunidad que comparte valores y modo de vida. En efecto, se requiere de todo esto para generar conocimiento y poder enfrentarse a los cambios de otra forma. Al mismo tiempo, es, por definición, inevitable que una estructura así sea lo que en el libro se llama semántica, es decir, busque y genere sus propios significados y sentido. Tampoco es casualidad que las comunidades así no sirvan para gobernar, ni para ser gobernados, a base del universalismo y empleando identidades imaginadas.

En el punto en el que me encuentro en la lectura de Anatema de Neal Stephenson, Erasmas ya se había acostumbrado a estar conmocionado lo que, intuyo, le será de gran ayuda en lo que le espera. Y, seguramente, se trate de un estado de ánimo, de un cierto modo de ver las cosas, que también aporta ventajas en la época que vivimos ahora y de ahí en adelante.


3
ene 11

Los primeros neovenecianos

Conocer a fondo la historia de la filé indiana me está resultando especialmente estimulante puesto que su inicio corresponde a la época en que mi propia historia se vincula al mundo latoc de una manera más estrecha. Si sustituimos «días» por «meses», mi sensación durante aquel primer año que pasé en la península hace diez años, fue parecido al primer Apert de Erasmas en Anatema:

«En un día cualquiera de Apert podría haber escrito un libro entero sobre lo que pensaba y sentía, y habría resultado ser completamente diferente al libro del día anterior

En aquella época tal velocidad de cambio me daba un vértigo que, si por un lado hacía casi innecesario que me emborrachase por otros medios, por otro lado me dejaba confusa y sin poder explicarme siempre el porqué de lo que pensaba y sentía. Por eso me gusta repasar la historia de los primeros neovenecianos y descubrir cómo dotaron de significado lo que pasaba a su alrededor y cómo esto dio como resultado la identidad y los saberes que sólo es posible crear en una comunidad real, desde sus inicios ciberpunk a los acontecimientos más recientes que ya he vivido de cerca. Dado que seguramente me gustará repasarlo muchas más veces, ahora me limitaré a destacar los tres aspectos que más llamaron mi atención esta vez.

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22
dic 10

Mercado, comunidad y demos

«Lo maravilloso de nuestra época es que el legado del capitalismo es una productividad tal que permite a las comunidades reales alcanzar la abundancia en más y más campos. Ese es el fondo verdaderamente revolucionario de nuestra época.»

Estas palabras de David me han servido para relacionar la escasez con las identidades imaginadas y seguir comprendiendo el verdadero alcance de la lógica de la abundancia. Si bien la comunidad indiana es un espacio de relación social no mediada por la coerción, no todas las comunidades reales lo son. En condiciones de escasez es fácil justificar el autoritarismo o acabar suplantando las identidades reales por otras imaginadas tras los cuales una comunidad, esa sí real, esconde su voluntad de construir maquinarias sociales de poder. No hay más que pensar en el Dios de los judíos o en el de los musulmanes, ambos nacidos en el desierto. O en la incapacidad de concebir el mundo sin el estado porque se ve como una solución al autoritarismo de las comunidades religiosas (cuando, en realidad, el estado-nación no es más que otro tipo de autoritarismo y las personas siguen sin ser los protagonistas de sus propias vidas). Podríamos, en un ejercicio estimulante, identificar, en el caso de cada comunidad imaginada (la nación, la clase, el género, la humanidad, los pobres…) las condiciones de escasez que se pueden relacionar con su origen para llegar a un punto en la historia en el cual estas se transforman en la abundancia a la que se refiere David, y observar que ahora la escasez se genera artificialmente para perpetuar la estructura de poder subyacente. Y darnos cuenta de que, si se genera artificialmente, es porque tiene que haber otra opción distinta.

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20
dic 10

Garum: mercados transnacionales para la globalización de los pequeños

En un mundo donde lo nacional no llega y lo internacional no funciona, cuyas libertades han de ser garantizadas y su economía desarrollada, el mito del Garum es un hermoso relato que nos muestra que el mercado, más allá del lugar donde se produce la compraventa, es, ante todo, un espacio de cohesión social. No nacional, ni internacional, sino transnacional.

De ahí lo acertado del objetivo de Garum Fundatio de «conseguir que toda aquella persona que quiera asumir los riesgos de creación de una empresa, con un proyecto plausible, tenga acceso a las herramientas y financiación para llevarlo a la práctica». El presidente de Garum Fundatio sabe que el juez que decide si un proyecto es plausible o no es el mercado, de modo que su primer proyecto es Bazar, una herramienta de software libre para generar mercados. Mercados transnacionales para la globalización de los pequeños, cuya gran oportunidad para acceder a espacios de abundancia y, por consiguiente, de libertad, está ligada a la estructura que ofrece una Red neutral y distribuida.


18
dic 10

McNulty, intraemprendedor social

Antes de viajar al II Encuentro eurolatinoamericano de emprendedores sociales juveniles, me preguntaba si al emprendedor hay que añadirle el adjetivo social por la misma razón que los indianos añaden el adjetivo real a las palabras identidad y comunidad. Si llamar la identidad real tiene sentido para diferenciarlo de la identidad imaginada, llamar al emprendedor social, me dije, cobraría sentido al querer diferenciarlo del emprendedor o inversor especulador cuyo interés es vender su empresa y multiplicar su inversión. Así, el emprendedor social sería una persona muy parecida al emprendedor artesano lo cual ofrecería una base común desde donde empezar a conversar.

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17
dic 10

Vuelta a las ZTA

Zonas Temporalmente Autónomas es una fuente a la que es inevitable volver una y otra vez a lo largo del itinerario. La distinción que se hace entre revolución y revuelta me pareció una de las ideas más sugerentes del texto y que recordé al ver el documental Autonomía Obrera. Ahora, al detenerme en la página de la Indianopedia sobre la comunidad real, me fijo en que, en la península del siglo XVI, comunidad era sinónimo de revuelta en un contexto que evoca el mito de Croatán. Si las ZTA son espacios de relación social no mediada por la coerción, las comunidades reales sin duda, lo son también.


13
dic 10

Escala humana vs aritmética de hormigas

Releyendo Los futuros que vienen, los párrafos sobre la escala humana me han recordado las hormigas de La era del diamante.

Dice David en Los futuros:

«Parece comprobado por la Neurología y sustentado por la evidencia histórica que tenemos una limitación física, un techo fisiológico que no nos permite procesar más que un cierto número de relaciones interpersonales. Somos físicamente incapaces de relacionarnos en un espacio de fraternidad de más de ciento cincuenta personas. A partir de ahí nuestro cerebro salta, cambia de objeto y de manera de pensar simplemente porque es incapaz de manejar tanta información.»

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7
dic 10

De lo reciente a lo relevante, del cómo al quién

No faltan ejemplos que muestren con claridad que las arquitecturas informacionales (el cómo) siempre sustentan una estructura de poder (el quién). Para comprender conceptos como la neutralidad de la red o entender fenómenos como Wikileaks, lo mejor es partir del cómo para descubrir el quién. Douglas Rushkoff, en su nuevo libro Program or be programmed llama a las herramientas digitales «sistemas con intenciones» para avisar de que «si no sabemos cómo funcionan, no sabremos qué persiguen». Esa misma idea la escucho muchas veces de los indianos cuando dicen que «las herramientas no son inocentes».

Por otro lado, cuando lo que se quiere es construir, rehacer y fundar, hay que partir de un quién para elegir el cómo. Cuando en 2009 me hice una cuenta en Twitter, mi punto de partida era que esa herramienta me tenía que servir a mí en mi camino de comprender cómo funcionaba «la sociedad del conocimiento».

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